Conectate a tu ser superior: ¿Quién soy?

PorYadira

Conectate a tu ser superior: ¿Quién soy?

Hoy quiero que hagas un ejercicio simple pero que puede tener unas resultados muy bonitos para tu futura maternidad. La pregunta es fácil, pero la tienes que reflexionar y contestar sinceramente.

¿Quién eres?

Te propongo que cojas papel y lápiz y escribas quién eres. ¿Quién crees tú que eres? ¿Por qué crees que eres así? Puede ser que estés condicionada por lo que te han dicho siempre. Qué te han dicho de pequeña. Comentarios quizás sin importancia, que no van más allá para la persona que los dice, pero que a ti a lo mejor te han ido condicionando a actuar de una forma u otra.

¿Eres una persona que soporta el dolor fácilmente o por el contrario eres quejica? ¿Eres capaz de superar cualquier obstáculo o te rindes en seguida?

¿Acabas todo lo que te propones o eres de lo que empieza algo y luego lo deja por falta de motivación? ¿Te has parado a pensar que quizás la imagen de ti misma se ha ido construyendo a partir de lo que otras personas piensan de ti?

Hay veces que es más cómodo rendirse antes de tiempo. Si gente cercana a ti piensa que no lo vas a poder lograr es más fácil no intentarlo, dejarlo pasar, porque total… tú eso no lo vas a poder conseguir. ¿Qué pasaría si te dijeran que sí, que tú eso lo vas a poder lograr?

Probablemente si fueras pensando que sí, que vas a soportar el dolor del parto, que tú eres una mujer fuerte, que puedes con eso y más, lo afrontes con una actitud de superación y como un reto. A lo mejor incluso no te pararías a pensar si quiera que necesitas la epidural. A lo mejor podrías de verdad parir fácilmente, con dolor, pero como eres fuerte lo soportarías sin problema.

Aún siendo pesimista, que no me gusta nada, si al final resultase que no eras tan fuerte ¿qué habrás perdido intentándolo?

Hay un anuncio en el televisión ahora, que no se que anuncia, que compara a los padres con super héroes. A mi hijo el mayor, Pedro, le encanta y me dice: “mamá, tú eres Spiderman y papá es el Hulk rojo, que es el más fuerte.” Si ya tienes algún hijo lo sabes y sino también lo sabes, porque has visto relaciones entre padres e hijos de tu alrededor. Hasta la pubertad los padres somos super héroes para ellos, podemos con todo.

Podemos con situaciones que nunca hubiéramos imaginado. Recuerdo el día que Pedro se machacó el dedo con una puerta. No quiero dar muchas explicaciones porque fue muy desagradable. A mí, que toda la vida me ha dado pánico la sangre. Cogí a mi cría de 25 kg a pulso, le sujeté el dedo con una gasa del hermano, me lo monté en coche y lo llevé a urgencias. Ni me mareé,  ni grité, ni lloré, ni mostré el más mínimo síntoma de nerviosismo. Ya bastante tenía él con lo que tenía encima.

¿Qué paso con mi pánico a la sangre? se esfumó, desapareció, NO EXISTÍA. Yo había basado mi pánico a la sangre en una experiencia que tuve de pequeña. Un leve mareo que sufrí después de que me sacaran sangre una vez. En ese momento yo misma me auto convencí de que ver sangre me mareaba.

Una postura muy cómoda por otra parte. Mis 30 años de pánico a la sangre me han servido para eliminar situaciones difíciles y desagradables para cualquiera… “es que yo me mareo no puedo mirar”. Era mentira, mi subconsciente se lo inventó. Prefería seguir en la zona de confort. Ahora soy donante.

Retomemos el ejercicio, ¿quién eres? ¿Así eres tú o así te has ido haciendo por tus experiencias vividas y por lo que te dice la gente? Padres, maestros, abuelos, tíos, primos. ¿Así eres tú?

Piensa en tu bebé, cuando nazca, piensa en el cuando tenga un año, cuando empiece a parlotear y razonar con 3 ó 4 años, ¿que crees que pensará de ti? ¿que te gustaría que pensase de ti? ¿que te gustará contarle?

¿Quién eres ahora? ¿Al responder la primera vez has pensado algo que te no gusta de tu forma de ser? ¿Crees que se podría modificar? Piensa que tu hijo te necesita en una situación extrema, ¿crees que seguirás siendo así ante eso?

Escribe quien eres ahora y escribe como si ya tuvieras a tu hijo en tus brazos. Ya no te quejas por nada, antes que tú siempre va a estar él. ¿Cómo crees que afrontarás el parto ahora? Recuerda, ya eres madre. Ya eres una super heroína. 

 

La meditación te ayudará a conectarte con tu ser superior. Escribe tu respuesta y medita durante unos minutos, deja que tu mente asimile poco a poco el cambio de paradigma, quizás no lo consigas de la noche a la mañana. El momento del parto lo vivimos tan intensamente que sí lo conseguirás, no te preocupes. Pero la intención es poder llegar al parto con el paradigma cambiado para que tu mente no te haga sufrir y te sientas ya la persona valiente y fuerte que eres.

Te dejo esta meditación por si necesitas una guía a la hora de conseguir este propósito.

 

 

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